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el futbol también se lee

Estamos en verano y es una época que la mayoría relaciona con playas, buenas noches en una taberna, tacos de ojo en calles y playa, etcétera, pero en la ciudad de origen de un servidor, conocida como la “Atenas Veracruzana” no aplica necesariamente estas acepciones populares.

Este periodo vacacional, significa para la capital del Estado de Veracruz; Xalapa, una época donde los festivales culturales empiezan, para promocionar a este lugar como un destino turístico de mediano nivel, dentro de este tipo de festivales, incluyo el que aporta el tema para esta columna: La Feria Nacional del Libro Infantil y Juvenil, que, en estos 4 años para acá, ha adquirido un tono más juvenil, pero es de notar la ausencia de un tipo de libros en sus estanterías: Sobre futbol.

En ediciones pasadas, no he encontrado incluso ni un solo libro, como si ese tema no fuera interesante, para un niño que va aprendiendo del deporte, un adolescente que quiere saber reglas del juego u historia de un mundial que no haya visto, incluso un joven ya universitario que es en estos donde puede ver libros que no encuentra con facilidad, con expositores de otras partes del país. Ha permeado esa mentalidad que tacha al futbol de distractor de la realidad, deporte de muy pobres y de muy ricos, mentalidad de neo-intelectual, de los típicos revolucionarios de red social.

Es una realidad triste, pero también es un prejuicio contra el futbol y los libros, porque es negar los beneficios ya sabidos de la lectura a jóvenes lectores.

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¿Pero en realidad están peleados la literatura y el futbol?

No lo están, en lo absoluto, la literatura aporta la descripción poética, metafórica, que enriquece la descripción, muchas veces técnica y hasta robótica que se le hace al futbol, también la historia sobre este hermoso deporte, las reglas han quedado compiladas en libros, así viéndolo de ese modo, el futbol, la gente, le deben mucho a los libros, para tener el futbol que hoy tenemos.

¿Qué argumentos esgrimen los que no les gusta ver el futbol en los libros?

Aparte de los mencionados arriba, son las pocas ventas que llegan a generar, el desinterés por recordar la historia, que no hay necesidad de gastar papel en fotos de jugadores, que ningún autor reconocido escribe y es aficionado al futbol… pero es falso. Hay ejemplos claros que refutan esto último y uno de ellos es mexicano.

Juan Villoro, Eduardo Galeano, son los autores latinoamericanos y de las letras hispanas más reconocidos por escribir de futbol, ¿quieren un autor europeo? Albert Camus, el filósofo de lo absurdo, encontró en el futbol una de las pocas cosas que, para él, no eran absurdas.

He aquí unas frases que remarcan la afición de los autores al futbol, y por supuesto su gran forma de escribir:

Eduardo Galeano

“¿En qué se parece el fútbol a Dios? En la devoción que le tienen muchos creyentes y en la desconfianza que le tienen muchos intelectuales.”

“En su vida, un hombre puede cambiar de mujer, de partido político o de religión, pero no puede cambiar de equipo de fútbol”

“El fútbol es la única religión que no tiene ateos”

Juan Villoro

“¿Es posible que un jugador se identifique con una camiseta que es un catálogo de ventas?”

“A pesar de las cosas que envilecen al futbol actual, como corrupción, explotación económica, dopaje, racismo y xenofobia, el futbol ha podido mantener y renovar la capacidad de asombrarnos”

“Hoy, la aristocracia de la aldea global usa zapatos Nike o Adidas.”

Albert Camus

“Pronto aprendí que el balón nunca viene hacia uno por donde uno espera que venga. Eso me sirvió mucho en la vida, sobre todo en las grandes ciudades, donde la gente no suele ser siempre lo que se dice derecha.”

“Los partidos se jugaban durante el recreo que seguía al almuerzo en el refectorio y en el de una hora que transcurría, para los internos, que hacían sus deberes antes de la última hora de las cuatro”

Otro caso conocido de ser escritor aficionado al futbol, es Mario Benedetti, hincha (si, hincha, por estar en Uruguay) del Nacional, al igual que Galeano.

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En definitiva, esta época que observa con asombro la imposición de muchas cosas, ve con temor la imposición de ideas sobre el deporte más hermoso del mundo, solamente por pensar que es “el opio del pueblo” cuando en realidad es de los pocos entretenimientos, diversiones sanas que le quedan al planeta, el futbol es universal, practicado por niños, jóvenes, personas mayores, no merece ser etiquetado, por tener dentro de sus entes rectores como el problema, el culpable.

Merece el futbol, una nueva generación de escritores, alguien que tenga la genialidad de transmitir todas esas emociones a través de letras.

Flamante refuerzo de La Taberna. Experto en Liga Italiana y futbol llanero.

  • Rodión Fierro

    Faltó hablar sobre Borges y su disgusto por la popularidad del fútbol.

    En una nota publicada en el diario La Razón sobre la Copa del Mundo en Argentina en el ’78, Borges conversa sobre futbol con Roberto Alfiano (quien luego publicó un libro sobre Borges en el que se incluye este diálogo):

    – ¿Fue alguna vez a ver un partido de fútbol Borges?

    – Sí, fui una vez y fue suficiente, me bastó para siempre. Fuimos con Enrique Amorim. Jugaban Uruguay y Argentina. Bueno, entramos a la cancha, Amorim tampoco se interesaba por el fútbol y como yo tampoco tenía la menor idea, nos sentamos; empezó el partido y nosotros hablamos de otra cosa, seguramente de literatura. Luego pensábamos que se había terminado, nos levantamos y nos fuimos. Cuando estábamos saliendo alguien me dijo que no, que no había terminado todo el partido, sino el primer tiempo, pero nosotros igual nos fuimos. Ya en la calle yo le dije a Amorim: “Bueno, le voy a hacer una confidencia. Yo esperaba que ganara Uruguay –Amorim era uruguayo– para quedar bien con usted, para que usted se sintiera feliz”. Y Amorim me dijo: “Bueno, yo esperaba que ganara Argentina para quedar, también, bien con usted”. De manera que nunca nos enteramos del resultado de aquello, y los dos nos revelamos como excelentes caballeros. La amistad y el respeto que ambos nos profesábamos estaba por encima de esa pobre circunstancia que era un partido de fútbol.

    Un poco de la elegancia inglesa que tanto admiraba (y por lo cual se le resentía en su país), que, en una especie de ingenuidad, esconde mordacidad e ironía. En esa misma conversación, Borges responde luego a Alfiano que el fútbol es popular porque la estupidez es popular:

    – Yo no entiendo cómo se hizo tan popular el fútbol. Un deporte innoble, agresivo, desagradable y meramente comercial. Además es un juego convencional, meramente convencional, que interesa menos como deporte que como generador de fanatismo. Lo único que interesa es el resultado final; yo creo que nadie disfruta con el juego en sí, que también es estéticamente horrible, horrible y zonzo. Son creo que 11 jugadores que corren detrás de una pelota para tratar de meterla en un arco. Algo absurdo, pueril, y esa calamidad, esta estupidez, apasiona a la gente. A mí me parece ridículo.

    Buena parte de lo que chocaba a Borges del fútbol tenía que ver con el nacionalismo que observaba como consecuencia de este deporte en Argentina, quizás el país con la hinchada más pasional y violenta del mundo (después de que sus enemigos, los ingleses, erradicaran a los hooligans). Tanto el nacionalismo como el fútbol le merecían el mismo calificativo. “El nacionalismo sólo permite afirmaciones y toda doctrina que descarte la duda, la negación, es una forma de fanatismo y estupidez”, escribió Borges, quien incluso participó en 1984 en un foro en Tokio en el que se discutió el nacionalismo, señalando que éste tenía el peligro de dividir a las personas.

    Este articulo lo leí hace poco y es grato que haya una nota en la cual se pueda comentar al respecto.

    El fútbol es una actividad que se disfruta más practicando que viendo, pero llega un punto en el que todo es desencanto, que a veces lo siento al ver que este deporte que vemos es diferente al que jugamos, donde se quiere ganar siempre, incluso dejando de lado el honor; esa parte del fútbol es la que detesto, tanto como ganar con artimañas y justificarlas porque son tus colores, o tu patria… Me viene a la mente el partido contra Panamá (Copa Oro)… O el solo recordar a algunos mexicanos burlándose de Honduras (goleada por brasil, pero con opción de medalla) en una página llamada eldiez.hn, lugar donde encuentras en la caja de comentarios el verdadero desencanto y repulsión que ocasiona este deporte.

    • ᛗå†åđℴř

      Justo se me vino a la mente Borges y su frase al leer la nota. El problema es el fanatismo que todo corrompe sea en cual sea el ámbito, ciega, embrutece, enajena.

      • Rodión Fierro

        Es que hasta entre los aficionados hay clases, desde los poser que sólo apoyan al que gana o los tercos que apoyan ciegamente. Pero el fútbol es lindo, en todos los sentidos y la importancia que le des depende de la mente de cada persona, ya que para algunos sólo es diversión y para otros es su vida.

    • Super Empujo

      Excelente comentario mi buen. Creo que en ela sentido de que el fútbol es el deporte con más popularidad a nivel global, usar el argumento que embrutece a las masas sólo por ese hecho (popularidad ), es totalmente ridículo.

      • Rodión Fierro

        Es debatible la postura que tenía Borges respecto al deporte que nos tiene aquí comentado, pero a como veo el asunto, Borges realiza su análisis con base al aficionado argentino, quienes en su mayoría dejan de ser aficionados y se convierten en fanáticos muy radicales que en sus cánticos imprimen ese odio por los hinchas rivales. Esa forma de disfrutar el fútbol me parece retorcida y más aún cuando se trata de Selexciines nacionales, donde ya meten con la población y los símbolos que nos identifican ennel mundo, lo cual para muchos son cosas sagradas.

        • jav RM

          Argentina ha tenido a varios de los mejores de la historia casi uno por época, el Charro Moreno, Di Stefano, Kempes, Carlovich, Maradona, Messi, claro que es interesante esa postura de Borges, pero considerando que quedó ciego y algo que es realmente emocionante como el futbol, aun si la persona no puede ver, hace pensar que la postura de JLB pudo tener origenes personales.

          • Rodión Fierro

            Argentina tiene algo que le falta a nuestro fútbol, y es que nos faltan pensadores; nos falta gente que entienda al fútbol, de esos intelectuales o filósofos que abundan en aquella zona del mundo. Uno de los que me gusta leer es a Wolf, si, ese que comparó a Messi con un perro.

            Ahora que mencionas a Carlovich, en el documental de canal+, puedes ver la diferencia entre exfutbolistas mexicanos y argentinos. Es un excelente documental.

    • jav RM

      Por un momento te confundí con super empujo, ya que vi varios comentarios tuyos en las otras notas, y el tipo que te menciono comenta todas las notas jajaja, gracias por leer Rodión, esa anécdota de Borges es bastante conocida, así como su puntualidad inglesa incomodó a muchos, su antipatía al futbol también le hace poco valorado en su país, sería interesante escuchar al escritor argentino con los neo-intelectuales de ahora anti-futbol, conociendo su literatura no creo que estuviera tan en contra de ellos.

      • Rodión Fierro

        Borges en la literatura es un genio, sus obras lo hace evidente. Fue un analista de la vida, le gustaba observar y escribir sobre ello; pero vio algo en el fútbol que le causo desencanto por tan bello deporte y fueron los aficionados. Si nos remontamos a la década de los 60, 70 y 80, veremos que los aficionados argentinos tuvieron un auge entre la clase baja, quienes desbordaban amor por los colores y llegaban a un fanatismo que costo la vida de muchas personas. Claro está que el fútbol no sabe de instituciones, el fútbol es sólo una actividad donde juegan once vs once, los Cuales pueden ser hermanos, amigos, enemigos, incluso amantes, pero jamás deben ser tontos, porque la inteligencia en este juego recae en saber distinguir entre tratar bien a la pelota y por ende al rival. Ya después vino la “garra” a sustituir parcialmente al buen trato de la pelota y fue cuando los aficionados como en un Coliseo o plaza de toros, pedían ver sangre; querían ver cñque tanto amabas los colores, llevándolo en ocasiones hasta el extremo.

        Me he extendido demasiado, también he divagado un poco mientras escribía y puede que la idea no quede del todo clara.

        • Raúl

          Borges es un genio con la pluma pero un fascista con el balón, le tengo un amor y odio enorme a este enorme escritor.

          • Rodión Fierro

            Borges es un genio, con el cual siempre tendrás discrepancia por sus ideas. Eso no demerita su obra; esto nos demuestra que todos tenemos ideas que a algunos les pueden resultar arcaicas, tontas o inútiles, pero esas ideas son las que te definen como persona, como ser humano y debes defenderlas si crees que son correctas, o sólo cambiar de opinión si así lo quieres. No cambies de pensar para quedar bien con los demás, esa traición es imperdonable.

          • Raúl

            El problema que tengo con Borges es que demerita el fútbol por no encajar en su idea de una sociedad intelectualmente exquisita. Vamos, no todos nacen genios, el sí. El fútbol requiere muchísimo intelecto para practicarse en su mejor forma, Lampard y su mejor época se la deben a su cerebro mas que a sus piernas, lo mismo para cualquier jugador de talento creativo. Tanta es la pasión que genera este deporte que se sale a borbotones y provoca lo que a él le molestaba, el fanatismo. Y pues del fanatismo sale cualquier mafia que podamos imaginar, chanse Borges nunca criticó al fútbol si no a los cavernícolas en él.

          • Rodión Fierro

            Creó que le desagradaba más la idea de que el fútbol enajena a las personas. Y si, criticó a esos bien llamados “cavernicolas” que en los 70 realizaban desmanes en las calles de Argentina, escudando sus acciones bajo la bandera del fútbol.

          • Creo que diste en el clavo, Borges lo que más despreciaba era al Fanático (que en argentina hay mucho y de los más reacios) que no razonaba las cosas y se dejaba ir por la víscera, así como por los dirigentes. él en alguna ocasión mencionó que no odiaba al deprte en sí sino a lo que lo envolvía, que sentía cierta admiración-odio hacia el talentoso en el deporte, porque el nunca fue bueno en el deporte, y sentía celos de las personas atléticas. También y hay que decirlo mucha gente se agarra de esas palabras para despreciar el fútbol y andar diciendo cosas y nunca se han puesto a ver o analizar a los jugadores que han llevado a este deporte a lo más alto, ni entender, las repercusiones sociales que acarrea el amor a unos colores. Saludos

    • siGo yo

      Buen comentario Sr. Fierro. En mi caso, yo me considero fanático de 90 minutos, me gusta dejarme llevar por el trnce del partido (enojarme, emocionarme, disfrutar las jugadas de mi equipo y del rival), pero despegándame de la televisión, aquí no pasó nada, si perdió mi equipo ni me acuerdo, y si ganó igual.

      • Rodión Fierro

        Fuera del futbol existe vida. Tengo amigos de los dos tipos, de los aferrados y que su felicidad depende de lo que haga su equipo y los que son aficionados pero ganen o pierdan les da igual, ellos siguen felices o tristes. Es algo que nos hace diferentes a los aficionados Argentinos, con los cuales Borges tenia su problema, ya que cuando un equipo perdía, los hinchas salian a las calles a enfrentarse a los hinchas del equipo rival. Cada vez que oígo de batallas entre hinchas, me parece absurdo que se inicie una pelea por algo tan insignificante.

  • Super Empujo

    Excelente columna. En lo personal me gustaría leer algún libro, hablando de fútbol y experiencia personal sobre este hermoso deporte. Un libro de la mano de un Menotti por ejemplo, seria un bien que apreciaría mucho.

  • Leopold “Butters” Stotch

    Excelente aporte Xaviiiii

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